Etología


Buena parte de mis trabajos de evolución del comportamiento en el marco de la Etología clásica han versado sobre conducta social, principalmente en las causas y mecanismos de la estructura social y el gregarismo. Concretamente, he tratado de obtener una comprensión global de las interacciones en lobos, de comprender la dependencia de la organización social respecto al hábitat en el mono aullador rojo, ciervo, gamo, jabalí, perdiz y ñandú, así como de la influencia del sexo de los miembros del grupo en la organización social del mono barizo.

Los intentos de comprensión de los procesos de comunicación entre los miembros del grupo social se llevaron a cabo mediante el análisis de la emisión de las señales motor-visuales, así como de las respuestas de los congéneres a dichas señales. A tal fin se aplicó el análisis factorial a las frecuencias de dichos comportamientos en grupos de gamos y de dos especies de babuinos.

La comunicación en el contexto de competencia agresiva entre machos por el acceso a las hembras durante la época reproductiva ha llevado a desarrollar armas en algunas especies. La forma como los procesos de selección sexual han llegado a producir dichas armas se investigó para el caso del gamo y de la cabra montés.

Por otra parte, en situaciones naturales las distintas especies se comunican entre sí, para de esa manera adecuar la conducta al propio beneficio y, como consecuencia, incrementar la supervivencia. En el intento de comprender el significado, las causas y el alcance de las interacciones interespecíficas se analizó la conducta de las especies de buitres y otras aves y mamíferos carroñeros que acuden a consumir animales muertos en Doñana. Por otra parte, a la vista de que no todas las interacciones entre especies son de signo negativo, se trató de detectar la posible comunicación entre la presa y su predador potencial. Analizadas las observaciones entre dos especies de aves presa (calamón y gallineta) y las rapaces que predan sobre ellas, se concluyó que dicha comunicación existe, proporcionando beneficios a ambas partes, y basando su fiabilidad en valores individuales de los parámetros fisiológicos.

Otra forma de relación por parte de las aves presa hacia sus predadores, y que podría calificarse de anticomunicación, consiste en realizar maniobras de distracción por parte de la especie presa, con las que con frecuencia logra desorientar y así alejar a los predadores potenciales de su nido. Un animal bien dotado visual y acústicamente al respecto, con el que se realizaron experimentos en el uso de esta forma de defensa del nido fue el alzacola.

Los trabajos sobre el uso del tiempo a lo largo del día se realizaron por una parte en el pez gambusino viviendo en acuarios, y por otra parte en varias especies representativas actuando simultáneamente y ocupando su hábitat natural en Doñana.

Por último en este apartado, en el contexto de parasitación de nidos, los mecanismos (fisiológicos y de comportamiento) y procesos evolutivos por los cuales las aves parásitas consiguen que los hospedadores se ocupen de sus huevos y pollos, como que éstos consigan reducir el impacto de los primeros, se analizó mediante observación y experimentación en campo en los casos del críalo y el cuco con sus respectivos hospedadores (la urraca y el alzacola).